Zonas económicas especiales ya tienen terreno

Una de las acciones que quedaron listas en diciembre desde la Secretaría de Hacienda (SHCP) fue la selección y reserva de los predios donde se montarán las Zonas Económicas Especiales (ZEE). “Esta era una condición necesaria porque son los terrenos los que tendrán los atributos de los estímulos de la ZEE y sin el espacio físico es imposible comenzar con el resto del proceso”, me explicaban desde dicha entidad. Si bien la compra está a punto de cerrarse por parte del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales —y no han querido soltar las coordenadas exactas de los predios para evitar especulaciones de última hora—, lo cierto es que ya con esto listo comienza este trimestre la licitación (nacional e internacional) para la concesión de la administración de estas zonas francas.

Por 30 años, renovables, compañías privadas o asociaciones público-privadas van a poder desarrollar y administrar la renta y la operación de estos megaparques industriales de 500 ha. en promedio cada uno.

Una de las primeras recomendaciones que dio McKinsey como asesora del gobierno federal en este proyecto, es que cada zona estuviera cercana a puertos y a otras infraestructura logísticas para hacer más eficiente la llegada de insumos y la salida de productos. Buena parte de este análisis salió de aquel famoso informe “A tale of two Mexicos”, publicado por la consultora en 2014.

El cronograma en marcha contempla que este primer semestre del año se concurse la administración de las ZEE y la segunda parte de 2017 será el road show de atracción de inversiones. Recién se espera la real instalación de empresas entre enero y marzo de 2018.

Los primeros en la lista de las ZEE son terrenos cercanos a los puertos de Lázaro Cárdenas, Salinas Cruz, Puerto Chiapas y Coatzacoalcos. Las licitaciones de estas zonas están previstas de aquí a marzo. Se espera que en los próximos 15 años, solo estas cuatro locaciones atraigan inversiones por 41 mil 500 millones de dólares.

En la segunda mitad de este año se sumarán las zonas de Campeche y Tabasco, un corredor netamente energético.

En las oficinas de Hacienda escuché una frase interesante: “este año nos va a ir bien pero con mucha dificultad”.  Así de ambiguo y de revelador en el primer día hábil del año. El riesgo mayor que maneja la dependencia es que la incertidumbre del entorno global desestime inversiones extranjeras y nacionales en el país, y esa es la razón por la que le han puesto velocidad turbo a las ZEE, a continuar con la racha positiva de atracción de empresas en las siguientes rondas energéticas, en la modernización del puerto de Veracruz y en el Naicm.

barbara.anderson@milenio.com

Twitter: @ba_anderson

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