Efecto carambola por bajar IVA en la frontera

Dinero en Imagen. Desde el Piso de Remates. Maricarmen Cortés. Una de las propuestas de Andrés Manuel López Obrador, que ratificó esta semana en la reunión con asociaciones de ingenieros, es reducir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 8% en la zona de la frontera norte del país. Era también, como se recordará, una propuesta de campaña del panista Ricardo Anaya que desde luego es muy bien recibida por los empresarios de la zona, pero que preocupa a los fiscalistas del país.

Al respecto, Herbert Bettinger, director de Bettinger y Asociados, asegura que la razón por la cual la Secretaría de Hacienda homologó el IVA en todo el país es que el tener un menor IVA en la frontera norte y sur del país generó severos problemas fiscales.

De hecho, explica, no fue posible cuantificar el monto de esta evasión que se presentaba porque muchas empresas cambiaban su sede a alguna ciudad fronteriza para beneficiarse del menor IVA, cuando en realidad mantenían sus operaciones en otra ciudad.

Regresar a la reducción del IVA, asegura, generaría un gran efecto carambola que dañaría a las empresas legalmente establecidas en los municipios colindantes a lo que pretende ser una zona franca.

Se generaría un gran aliciente para realizar compras de maquinarias o vehículos facturadas en la zona fronteriza, cuando en realidad se realizan en otras ciudades sin que el fisco pueda detectarlo.

En cuanto al impacto de bajar el precio de la gasolina en la frontera, Bettinger aseguró que será menor para la recaudación comparado con el costo —que insiste que ni siquiera se puede cuantificar— de bajar el IVA.

SIGUE EN AUMENTO CONSUMO DE BEBIDAS SABORIZADAS

Uno de los objetivos que perseguía la Secretaría de Hacienda con la Reforma Hacendaria de 2014, con el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas o saborizadas era inhibir su consumo para frenar el grave problema del crecimiento de la obesidad en México y de las enfermedades que genera el sobrepeso.

La realidad es que el IEPS ha tenido sólo un impacto recaudatorio, lo que le permitió a la Secretaría de Hacienda en los últimos tres años mitigar el impacto en el desplome de los precios del crudo, pero en realidad estos recursos no se destinaron a campañas masivas para combatir la obesidad, ni tampoco en la instalación de bebederos de agua en las escuelas del país.

De acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, desde enero de 2014, cuando entró en vigor la Reforma Hacendaria, a mayo de este año, se han recaudado 96 mil 280 millones de pesos. Al cierre de mayo, la recaudación ascendió a dos mil 325 millones, con un crecimiento de 15.8% frente a mayo de 2017, mientras que las ventas subieron 3.7% en el mismo periodo y ascendieron a mil 994 millones de litros.

La industria refresquera y ConMéxico, que se oponen al elevado IEPS, insisten en que no se debe culpar sólo a un producto, como son las bebidas saborizadas, del aumento de la obesidad en México y demandan una política que fomente mayor ejercicio y un consumo mesurado de alimentos y bebidas.

Y aunque Andrés Manuel López Obrador ha afirmado varias veces que no habrá incremento de impuestos en su gobierno, algunos de los futuros legisladores de Morena sí han propuesto subir el IEPS no sólo a las bebidas saborizadas, sino también a cigarros y bebidas alcohólicas, lo que generaría el grave problema de que tampoco se inhibirá el consumo, pero sí aumentará el contrabando y la venta de cigarros o bebidas adulteradas.

ROMO CON EL CCE

Alfonso Romo, quien será el jefe de la Presidencia de la República, se reúne hoy con el Consejo Nacional del Consejo Coordinador Empresarial, que preside Juan Pablo Castañón. Se espera que a partir de esta reunión se formen ya las mesas de trabajo entre el CCE y el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador después de que recibió ya su constancia como presidente electo y comenzó formalmente el periodo de transición.

INFLACIÓN PRESIONADA

El incremento de 0.54% en la inflación con relación a junio fue superior a lo esperado por los analistas, con una inflación anualizada de 4.81% frente a la de 4.65% del mes pasado.

A pesar de que la mayoría de los analistas han elevado su meta de inflación para este año, la expectativa es que Banxico no subirá las tasas de interés en octubre próximo.

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