Alarma fin de TLC a urbes fronterizas

Dependen de comercio con el País, alertan Alcaldes. Temen desempleo y menos ingresos que se destinarían a servicios públicos

LAREDO.- Aunque sus opiniones sobre la frontera entre México y Estados Unidos fueron parte central de su campaña, el Presidente electo Donald Trump sólo llegó a visitarla una vez. Pasó un poco más de tres horas en Laredo, Texas.

Ese tiempo usualmente ni alcanza para que los camiones de 18 ruedas llenos de baterías de automóviles manufacturadas en el País crucen el paso fronterizo.

Por ello, la posibilidad de que Trump abandone o renegocie el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sin aparentemente dialogar al respecto con ciudades como Laredo, El Paso o Nogales genera nerviosismo.

"Somos el TLCAN sobre ruedas", dijo el Alcalde de Laredo, Pete Saenz.

Unos 14 mil tractocamiones cruzan la frontera hacia esa ciudad texana a diario.

Es el puerto interior con más actividad de Estados Unidos y, según funcionarios locales, casi uno de cada tres empleos en la zona depende del comercio internacional.

Ese intercambio es la columna vertebral de la ciudad, indicó Saenz.

De hecho, en 1998 -cuatro años después de que el TLC fuera promulgado por el Gobierno estadounidense-, el censo halló que Laredo era la segunda zona del país con mayor crecimiento económico.

Eso implica que, si el acuerdo trilateral es abrogado, el desempleo podría aumentar a dobles dígitos, de acuerdo con Saenz.

El Alcalde también prevé almacenes abandonados y serios problemas financieros en la ciudad.

Los ingresos del peaje del cruce internacional, que el año pasado ascendieron a 60 millones de dólares, son usados por el Gobierno de Laredo para cubrir gastos como los salarios de la Policía y el cuerpo de bomberos.

No obstante, no todos comparten la alerta del Alcalde Saenz.

Emilio Richer III, cuya empresa tiene oficinas de logística y emplea a expertos en aduanas por toda la frontera, dijo que se resentiría el fin del TLC, pero que Trump probablemente no habla en serio cuando llama al pacto "el peor acuerdo comercial aprobado por el país".

"Sospecho que a Trump le dijeron cosas que no son ciertas", indicó Richer, quien votó por el republicano en el condado Webb, que es de mayoría demócrata.

Y, para otros, la derogación o modificación del TLC podría no ser tan mala.

El acuerdo no ha beneficiado a todos por igual. Tal como varios habitantes de estados manufactureros del medio oeste respaldaron a Trump por su mensaje sobre el comercio, varios en Texas se sintieron atraídos por la promesa de renovación económica.

La tasa de pobreza en Laredo es de 32 por ciento, de las más altas a nivel nacional, el salario mínimo es de 7.25 dólares la hora y un 92 por ciento de los estudiantes de escuelas públicas son considerados en desventaja económica, según el censo.

"La falta de empleo: no hay suficiente", comentó Claudia Lira tras recoger una caja de comida de un banco de alimentos.

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