Perspectiva del dólar después de Trump

Si bien se ha generado mucha especulación -en ocasiones pánico- alrededor de la victoria del candidato republicano el pasado dos de Noviembre, es importante entender los retos a los que podría enfrentarse México sin necesariamente tomar escenarios extremadamente pesimistas.

Durante los últimos meses, el peso funciono como barómetro de las elecciones en Estados Unidos, debido principalmente a las amenazas proteccionista y anti-migratoria que Trump utilizó como herramienta de campaña en contra de México y otros países asiáticos.

Esto tomó mayor relevancia ya que, como lo hemos mencionado en ocasiones anteriores, los desbalances externos en México no son menores. La alta dependencia que México tiene a flujos de portafolio para financiar el déficit de cuenta corriente ha hecho particularmente sensible al tipo de cambio a cambios en el sentimiento de los mercados a nivel global. Lo anterior, se ha visto exacerbado por el miedo a que Trump lleve a cabo sus promesas de campañas, las cuales solo empeorarían la situación.

Para México esto representa un reto mayor que para otras economías dado que el 80 por ciento de las exportaciones se van a este mismo país (con el que se tiene un superávit comercial de más de 10 por ciento del PIB), al mismo tiempo México recibe más del 2 por ciento del PIB de remesas de este mismo país.

No obstante, es indispensable tomar en cuenta la probabilidad de que se lleven a cabo medidas extremas como la terminación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), o una deportación masiva de inmigrantes.

En el primer caso, es difícil vislumbrar una terminación del TLCAN debido a dos razones principalmente. La primera es que en realidad el mayor déficit comercial que Estados Unidos tiene con un país es con China (337mmdd) en comparación con un déficit de 89mmdd con México. Segundo, y no menos importante es la integración de las cadenas productivas. Por cada dólar de exportaciones Mexicanas éstas tienen 40 centavos de componentes provenientes de Estados Unidos, mientras que el análogo para China es de 4 centavos.

Esto último se traduce en el hecho de que la potencial terminación del TLCAN haría un daño no menor a la actividad manufacturera en Estados Unidos, por lo que la amenaza parece proco probable si se le suma que no hay manera de comprobar que México lleve a cabo practicas poco competitivas en términos de comercio.

En resumen, la incertidumbre asociada a las políticas que probablemente se puedan implementar, su efecto en la inversión en México, los eventos políticos externos que pueden acentuar el sentimiento proteccionista, así como el inicio de la contienda electoral en México apuntan, en mi opinión, a un tipo de cambio por arriba de 21. Por otro lado, el nivel de subvaluación del peso, así como la poca probabilidad de que se materialicen escenarios tan negativos como varios analistas vislumbran sugiere que es probable que el dólar aumente mucho mas de los niveles mencionados anteriormente.

El autor es estratega de inversión en tasas y divisas, Barclays Capital Nueva York

Andres.jaimemartinez

@barclays.com

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