El mensaje de Guajardo a los empresarios

Ildefonso Guajardo pasó de ser un optimista de la relación de México y Estados Unidos a uno más bien pesimista (o realista) tras las reuniones que ha tenido con el equipo de Donald Trump. Al inicio, cuando el candidato republicano amenazaba con romper el Tratado de Libre Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y poner aranceles al comercio con México, el secretario de Economía desestimaba sus amenazas: “No es lo mismo ser res que carnicero”, decía. Pero cuando se dio cuenta que Trump sí está dispuesto a cumplir sus advertencias comenzó a moderar su optimismo. Tanto así que hoy considera que hay un 40% de probabilidades de que Estados Unidos se levante de la mesa. “Será difícil renegociar el TLCAN”, reconoce.

Ayer Guajardo compareció ante el Senado y reveló algunas cosas interesantes, como que empresarios se le han acercado para “exigirle” una buena renegociación del TLCAN y que dentro su estrategia no está buscar convencer a los congresistas de Estados Unidos para que respalden el nuevo acuerdo. “Este papel lo hacen más eficientemente los actores estadounidenses, los mismos trabajadores agrícolas, los mismos productores agrícolas, los mismos empresarios que han sido claramente testigos y beneficiarios de esta gran integración”, expuso el secretario.

Para el titular de Economía y jefe de la representación mexicana que se sentará a negociar con sus pares estadounidenses y canadienses en Washington la próxima semana, los empresarios son clave para lograr acuerdos y presionar al equipo de Trump. Por eso les pidió voltear a ver nuevos mercados. A los del sector agropecuario los exhortó a que no dependan de Estados Unidos y busquen proveedores de granos en Sudamérica. “Si quieren una buena negociación necesitan darme la oportunidad para poder abrir alternativas al sur, de otra manera la posición de México no tendrá credibilidad”, dijo.

Guajardo y el equipo negociador —integrado por Kenneth Smith, quien fungirá como jefe de la negociación técnica del TLCAN; Salvador Behar, jefe negociador adjunto, y Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior— están claramente presionados y preocupados por la incertidumbre que podría generarse si en las mesas de negociaciones los acuerdos no fluyen.

En este contexto, uno de los temas que más preocupan es el de la posible eliminación del capítulo 19, que tiene que ver con la solución de controversias comerciales mediante el establecimiento de paneles binacionales independientes y por el cual Canadá está dispuesto a levantarse de la mesa y salir del TLCAN.

El secretario de Economía está consciente de que la certidumbre sobre cómo van a dirimirse las controversias comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá es fundamental para los inversionistas. Y precisamente este tema, junto con los de la denominación de origen y la reducción del déficit comercial a través de la imposición de aranceles, son los que más preocupan a los empresarios mexicanos.

Por lo pronto, Guajardo ya lanzó la primera llamada a los hombres de negocios del país para que apoyen las negociaciones mediante la diversificación de su comercio. Esta es una estrategia por partida doble: la primera, demostrarle a Estados Unidos que México puede no depender exclusivamente de sus productos, y, por otro lado, anticiparse a una posible ruptura del TLCAN si las cosas no salen bien.

Vaya presión para Guajardo y su equipo negociador. Y también para el presidente Enrique Peña Nieto porque del desenlace de las negociaciones del TLCAN —el cual se estima a inicios del 2018— dependerá que su partido, el PRI, tenga posibilidades reales en la próxima elección presidencial.

Mexichem, de compras. Mexichem se fue de compras a Israel. La petroquímica de la familia Del Valle acordó adquirir por mil 500 millones de dólares el 80% de la israelí Netafim, una firma de soluciones tecnológicas de irrigación.

Aunque la transacción fue calificada por analistas como buena (la valuación de Netafim es de 14 veces su flujo operativo [EBITDA], mientras que la de Mexichem es de 7.3 veces), a los inversionistas de la Bolsa Mexicana de Valores no les gustó. Ayer, las acciones de Mexichem cayeron 5.12%.

Lo que el mercado está viendo como riesgo es que las potenciales sinergias que se pueden lograr con la adquisición de esta empresa no se darán pronto y quizá también que lo que va a desembolsar la compañía de la familia Del Valle no es cualquier cosa. ¿Volverá Mexichem a retomar su agresiva estrategia de fusiones y adquisiciones? Esta pregunta también debió generar cierto temor a los inversionistas de la empresa.

Twitter: @MarioMal. Correo: mario.maldonado.padilla@gmail.com

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