Busca EU 'premiar' a sus exportadores

Ulises Díaz

Cd. de México (08 diciembre 2017).- Sin violar las reglas de comercio internacional, la reforma fiscal de Estados Unidos pretende mejorar su déficit comercial con el mundo y para ello incentivará a sus exportadores mediante una reducción impositiva, explicó la consultora EY.

En la propuesta de ley que los senadores estadounidenses aprobaron el viernes pasado, precisó, se incluyó un artículo que permitirá que aquellas compañías con actividad exportadora puedan reducir su tasa de impuesto corporativo a 12.5 por ciento del 20 por ciento propuesto en general.

"Las empresas exportadoras podrán tener una tasa de impuesto corporativo de 12.5 por ciento sobre el 37.5 por ciento del total que declaren.

"La propuesta pretende que de 35 por ciento que se cobra actualmente se reduzca hasta el 20, pero para compañías que tengan actividad exportadora, habrá una reducción a 12.5 por ciento", explicó Koen van t'Hek, socio fiscal de EY.

Los detalles de la medida aún faltan de afinarse entre la Cámara de Representantes y el Senado de EU, pues se desconoce la entrada en vigor de la medida, ya que no se sabe si será en 2018 o 2019.

El experto explicó que esta reducción fiscal pretende hacer más atractiva la producción al interior de Estados Unidos y recuperar parte de la industria y los empleos.

"Si hoy en día hay producción dentro de un grupo multinacional estadounidense fuera de Estados Unidos, ciertas de las medidas antierosión de la base gravable desincentivan la importación de productos hacia EU desde el extranjero, y si se combina con este incentivo a actividades de exportación, es una medida importante para que actividades de producción regresen a ese país", puntualizó.

Este tipo de acción no viola las leyes de comercio internacional ya que no colocan una barrera a las importaciones, como sí lo hacía el Impuesto de Ajuste Fronterizo (Border Adjustment Tax) propuesto inicialmente.

La Organización Mundial de Comercio (OMC) estipula que cada país es libre de colocar las tasas impositivas, y sus correspondientes deducciones, que considere necesarias.

Sin embargo, esta actividad no necesariamente arrastrará una gran cantidad de producción a EU, añadió el experto, ya que para elegir dónde fabricar la variable fiscal no es la única que las empresas evalúan para instalar una planta de producción.

"No creo que vaya a haber, aun cuando pase como está ahora la reforma, un éxodo inmediato. Sí habrán movimientos paulatinos pero no será una gran tragedia. 

"Donde se verá un efecto, en un periodo de dos a tres años, será en decisiones de inversión y que alguien que pensaba poner una planta en México elija instalarse en otro lugar", indicó Enrique Ramírez, especialista en temas fiscales legales de la consultora.

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