“ZEE pisarán acelerador del PIB en 5 o 10 años”

Sin embargo, este proyecto no se puede ver como un instrumento contracíclico, porque está dirigido a inversionistas que buscan oportunidad de largo plazo, asegura economista senior del Banco Mundial.

Washington, DC. El proyecto de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), que pretende acelerar el desarrollo productivo de las regiones del sur del país como el que experimentan en el norte, impulsará una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) nacional en un mediano plazo, unos 5 o 10 años después de su ejecución, observa Leonardo Iacovone, economista senior de la Práctica de Comercio y Competitividad del Banco Mundial.

Bajo un contexto económico lento y de importante depreciación del peso mexicano frente al dólar, explica que el proyecto, donde Banco Mundial es uno de los asesores, está enfocado en crear inversión global orientada a exportaciones, un elemento que juega a favor del atractivo para los inversionistas y mejora los márgenes de las ganancias.

Entrevistado por El Economista, advierte que las ZEE no se pueden ver como un instrumento contracíclico, porque está dirigido a inversionistas que buscan oportunidades de largo plazo.

“Hemos conversado con el gobierno y tenemos claro que no es un proyecto anticíclico de corto plazo. Lo será en el mediano plazo porque revertirá el ciclo de bajo crecimiento. Pero no se puede perder de vista que este tipo de proyectos de inversión llega a madurar en 10 años”, explica.

Ejecución dará primer impulso

En el marco de las reuniones anuales del organismo y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que inician esta semana, el economista dice que “es posible que en el arranque, en los primeros 2 o 3 años de echarlo a andar, el proyecto de Zonas Especiales Económicas impulsará el desarrollo de las economías locales”.

Pues “la parte de la construcción de infraestructura genera mucha demanda en servicios y mano de obra que idealmente se tienen que satisfacer localmente”.

Y es en este lapso, en los primeros dos años de arranque, cuando el gobierno puede incentivar el desarrollo local, al promover que estos servicios sean otorgados por empresarios locales. Sugiere entonces que las autoridades podrían ofrecer algún tipo de incentivo fiscal a las empresas que lleguen a invertir e, internamente, podrían ayudar a la sensibilización de las comunidades para facilitar la inversión.

Multiplicador de trabajo

—¿Las condiciones internacionales son un riesgo para este proyecto?

—Por el contexto económico internacional de cierta desconfianza, podrían promoverse alianzas público-privadas. Ésa ha sido una alternativa en Malasia y ha resultado favorable.

—¿Cuál es la referencia internacional de un proyecto como el de las Zonas Económicas Especiales de México?

—Es uno de los instrumentos más utilizados en últimos 10 o 15 años. Tenemos ejemplos interesantes de éxito en varias partes del mundo. Los más reconocidos están en Asia, como Malasia, la propia China y Vietnam. En Centroamérica, es en República Dominicana donde se ha logrado la generación de más puestos de trabajo; se ha apoyado a las exportaciones agrícolas y, recientemente, se ha presentado un aumento en el peso de las exportaciones manufacturas.

—¿Cuál ha sido el primer impacto de las ZEE en estas experiencias internacionales? ¿Cómo lo percibe la gente del lugar?

—En la primera fase, hay una generación de empleo que ciertamente no es de muy alto valor, es de mano de obra. Aquí, en esta parte es donde se puede aprovechar para incentivar la participación de la población local y que se facilite la llegada de inversionistas no residentes, porque, por un lado, se muestra que ya están generándoles ingresos y, por otro, se les puede estimular para escalar esta oferta de mano de obra por una más calificada.

¿Qué son las Zonas Económicas Especiales?

Con motivo de un escenario económico regional en detrimento, la actual administración creó la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales (LFZEE) como un instrumento que busca impulsar el crecimiento económico sostenible en las entidades del país con mayor rezago económico.

Esta estrategia, que tiene como objetivo reducir la pobreza y el rezago de desarrollo social a través del fomento de la inversión, productividad y competitividad.

Considera como Zonas Económicas Especiales (ZEE) las áreas correspondientes a Puerto Lázaro Cárdenas, que incluye municipios vecinos de Michoacán y el estado de Guerrero; el Corredor del Istmo de Tehuantepec, que circunscribe los polos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca, y Puerto Chiapas, en Chiapas.

El 31 de mayo del 2016, el presidente Enrique Peña Nieto promulgó dicha ley. Posterior a ello, el pasado 30 de junio se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto que crea a la autoridad federal para el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, así como el reglamento de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales; por consiguiente, el 8 de julio se designó como titular al empresario Gerardo Gutiérrez Candiani.

Dichos territorios tienen en común el mayor nivel de pobreza -con más de 58% de sus habitantes en esta situación- así como la debilidad económica.

Aunado a ello, también se posicionan en los primeros lugares dentro del sector laboral informal con más del 69% de su población ocupada en ese mercado.

Por otro lado, cabe destacar que las ZEE poseen una ubicación estratégica, ventajas logísticas y potencial productivo.

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