Nombramientos que alarman

Dinero en Imagen. Perspectivas. Luis Enrique Mercado. Mucho se dijo que lo que más inquietaba de Andrés Manuel López Obrador eran sus acompañantes entre los que había muchos de dudosa reputación, otros de reputación conocida y muchos más, de ineficiencia y desconocimiento probados.

Y conforme se acerca la fecha de la toma de posesión, algunos nombramientos siembran dudas sobre si el siguiente gobierno federal será en verdad la cuarta transformación de México o se hundirá en la ineficacia.

Tres nombramientos recientes han hecho que cuando menos las cejas se levanten y los ojos se agranden de asombro: Octavio Romero Oropeza, en la dirección general de Pemex; Manuel Bartlett, en la dirección general de la Comisión Federal de Electricidad y Germán Martínez, en la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Los tres tienen algo en común, no tienen la menor idea de las tareas que tienen enfrente.

Como dijo el prestigiado economista Isaac Katz: “Lo más cerca que Romero ha estado de Pemex es cuando le pone gasolina a su coche y lo más que sabe Bartlett de la CFE es cuando enciende la luz en su casa.” Y nosotros agregaríamos que Germán Martínez no sabe nada de nada del IMSS porque nunca ha ido ni como paciente.

Oropeza, director de Pemex, es ingeniero agrónomo y fue oficial mayor en la CDMX cuando López Obrador fue jefe de Gobierno. Manejar Pemex exige amplios conocimientos y experiencia y ya Pemex ha padecido a verdaderos tontos y grandes corruptos y hasta personajes que tenían ambas “cualidades”.

Pero, hoy, que el sector energético enfrenta grandes retos y que Pemex tiene enormes dificultades, Oropeza no parece ser la persona indicada.

Manuel Bartlett será director general de la Comisión Federal de Electricidad, una empresa que desde 2016 se ha dividido en varias empresas, una de transmisión, una de distribución, una de suministro básico y al menos cuatro subsidiarias de generación.

Algunas de estas empresas, las de generación, por ejemplo, están en un mercado de competencia; otras, como la de suministro son exclusivas del Estado.

Difícilmente, Bartlett entenderá esto. La única tarea donde ha sido altamente eficiente fue cuando como secretario de Gobernación tumbó el sistema en 1988 para que ganara el PRI. Ahora, manejar la CFE exige también conocimientos y experiencia que Bartlett no tiene. Y ya tiene 82 años, que no son un defecto, sino una realidad.

Y de Germán Martínez hay poco que decir, excepto que no sabe nada de finanzas y el seguro social es una empresa financiera que en los últimos años ha estado a cargo sólo de personajes con perfil financiero como Daniel Karam, José Antonio González, Mikel Arriola y ahora, Miguel Ortega.

Germán Martínez no tiene experiencia en nada concreto, aunque dicen que es buen abogado. Fue secretario de la Función Pública con Calderón y en ese mismo sexenio, presidente del PAN, al que renunció luego de las elecciones de 2009.

Y fuera de eso, nada más.

Tampoco tiene ni los conocimientos ni la experiencia para el puesto.

Es decir, tres de las grandes instituciones del Estado mexicano estarán en manos de quienes no saben ni cómo ni dónde ni cuándo de sus futuras responsabilidades.

Son malas señales.

Hasta el próximo lunes y mientras, no deje de seguirme en mi columna de FB, Perspectivas de Luis Enrique Mercado.

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