Nafta tendrá 28 capítulos, seis son los complicados

Ross dijo: “Si no tuviéramos confianza, hoy estaríamos perdiendo el tiempo”, y con ello explicó que si bien el TLCAN original tenía 22 capítulos la versión 2.0 probablemente tenga 28 y todos ellos han sido discutidos y esbozados en lo general, también continuarán su negociación en las siguientes rondas”.

Si nos atenemos a revisar lo que se dice con calma y lo que se declara con intención inscriba las últimas declaraciones de los secretarios de Economía, Ildefonso
Guajardo, de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y hasta el mismísimo José Antonio Meade, la verdad es que ponerse difícil y abrir la puerta a un escenario distinto al Nafta, puede ser la mejor manera de mejorar la apertura de temas donde se quieren lograr mejores disputas.

Por ejemplo, la cláusula de caducidad o “sunset”, se aplica particularmente en la industria farmacéutica o de medicamentos. Cuando la efectividad de sus componentes vencen, ya no sirven. Esa es la lógica para la regulación. Pero implica que las tres partes establecen reglas para determinar en un tiempo preciso si desean cambiar algo, poco, mucho, todo y en un tiempo no mayor a cinco años después de iniciada la vigencia y si no se ponen de acuerdo simplemente vence.

Según Ross, las pláticas han sido generales y  los temas controvertidos apenas se pusieron sobre la mesa y tienen que ver con reglas de origen, barreras fito y zoo sanitarias al comercio de frutas y verduras, temas de subsidios y competencia desleal en lo agrícola, temas médicos y farmacéuticos, barreras técnicas al comercio, textiles y las llamadas Tariff Preference Level (TPL) que permite importar textiles desde terceros países no Nafta y gozar de la preferencia no arancelaria a pesar de no ser fabricados en la región.

En México por ejemplo, este tema ha creado una disputa muy añeja en la cadena textil-vestido, porque la primera no quiere que se preserve la TPL y la segunda sí.

Y finalmente, el capítulo de resoluciones y sanciones en disputas de comercio del capítulo 19, que han sido puestas sobre la mesa como la sunset clause que le comenté ayer, pero que nadie ha visto en blanco y negro.

Para Ross, el progreso de las pláticas ha sido muy rápido. Algo inusual para este tipo de negociaciones, como también el hecho de que haya muy poco tiempo de una a otra. La siguiente será al finalizar octubre en México.

Y aun cuando no se tiene un tiempo determinado para concluir las negociaciones, el calendario político es lo que tienen todos en mente, para que se pueda aprovechar el deadline del fast track del TPP que vence en junio en el Congreso de EU y de esa forma se facilitaría que éste apruebe o rechace el convenio negociado sin enmiendas, un elemento clave para que no acabe recomplicándose políticamente cada capítulo.

Sume que en México y Canadá hay elecciones presidenciales e intermedias, respectivamente a mediados del 2018 y en noviembre en EU, lo que hace que las fechas se conviertan en el mejor incentivo de los tres gobiernos para terminar con la negociación.

El problema como dice Ross son las versiones. Me voy al caso de los TPL, donde la filtración es que EU los quiere preservar para sí, pero no que las mantengan México o Canadá. Pero quienes más se benefician de ella son India, China, Malasia y Vietnam. Piense en cadenas completas de distribución bajo las marchas de Inditex o de H&M, piense en el efecto que tendría sobre las telas de los asientos automotrices.

Ross reconoce que hay problemas más difíciles de negociar con México que con Canadá, pero con este último son igualmente complicados además de que su cabildeo ha sido más efectivo con gobernadores y el Congreso.

Finalmente, reconoce que la sola revisión ha sido productiva, pero no será fácil llegar a un acuerdo, por lo que el asunto del mayor déficit lo piensan enfrentar con una más estricta supervisión del cumplimiento y, con ello relató que llevan 48% más casos y más variados desde que inició la administración Trump, respecto a  sus antecesores.

El secreto está en la política de “iniciar casos”, porque en la mayoría se trata de compañías no de industrias integradas y, eso nos da la ventaja sobre la información que cada una provee, de manera que es difícil que le ganen el caso al Departamento de Comercio más “cuando el caso ya lo tenemos documentado”. Esa plática es ¡un tesoro!

De Fondos a Fondo

Compras injustificadas. Cinco funcionarios cometieron en 2015 irregularidades relacionadas con un convenio entre la Sedesol y el Fonatur, hoy en manos de Miguel Alonso, por lo que la Auditoría Superior de la Federación (ASF), resolvió inhabilitarlos por 10 años y obligarlos al pago de multas millonarias que rondan entre uno y tres millones de pesos cada uno. Se trata de los hoy exfuncionarios del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, María Araceli García Valencia, Jesús Muñoz Rey, Rafael Romero Valdez, Jorge Hernández Robles y Gabriel Fernando Padrón Hernández.

 La sanción es por adquisiciones improcedentes e injustificadas, que están relacionadas con el convenio DGRM/DM/24601/001/2015 y los servicios de mantenimiento y conservación de inmuebles e instalaciones eléctricas y de iluminación, todo esto durante la administración de Rosario Robles en la Sedesol.

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