Siete elementos clave para que la industria de la moda avance hacia los objetivos ESG

La industria de la moda tiene un importante desafío en lo que se refiere a los objetivos ESG (Environmental, Social and Governance). El sector es responsable del 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), con un 70% atribuible a las actividades previas, como la producción de materiales, preparación y procesamiento, y el restante 30% asociado a la venta al por menor, la logística y el uso del producto, según Naciones Unidas. Así también, el sector textil consume unos 215 billones de litros de agua al año, con productos químicos, detergentes y microfibras que se liberan tanto en la producción como en el uso por parte de los consumidores.

En este contexto, un nuevo informe de Accenture identifica 7 elementos clave en que la industria debe avanzar hoy para avanzar en los criterios ESG.

El primero son las materias primas. Según explicó Mauricio Blanco, Director Ejecutivo de Accenture Chile, “el sector tiene una gran oportunidad en recoger, rastrear y supervisar los datos de la cadena de suministro de materias primas, lo que permite alcanzar la transparencia y los cambios de sostenibilidad necesarios. Al mismo tiempo, es necesario aumentar el uso de materiales reciclados y con certificación estándar e invertir en la reducción de riesgos y en la ampliación de materiales innovadores y la circularidad, cambiando las estrategias de abastecimiento de materias primas”.

El segundo elemento es el cambio climático. Mauricio Blanco destacó que “la industria de la moda debe cuantificar, seguir e informar públicamente las emisiones de CO2 y establecer y presentar planes de reducción con foco en los objetivos 2030. Así también, adoptar medidas de energías renovables y reducción de energía. Es importante, además, realizar una auditoría energética en toda la organización para evaluar el uso de energías renovables y aumentar el uso de materiales de baja intensidad de emisiones”.

El tercer elemento son los químicos. La industria de la moda debe comprometerse con eliminar los productos químicos peligrosos y con la gestión de las aguas residuales, incluyendo el abastecimiento de instalaciones de procesamiento húmedo certificadas. Así también, evaluar los productos con respecto a los químicos nocivos y desarrollar políticas de mejora, incluyendo auditorías y pruebas periódicas de las instalaciones de procesamiento en húmedo.

El cuarto elemento clave es la fuerza laboral. La industria de la moda tiene una gran oportunidad de impactar positivamente en las personas, los medios de vida y la sociedad. Para esto es fundamental impulsar la contratación responsable, la educación de sus colaboradores, la diversidad e inclusión en los grupos de trabajo y la aplicación de una estrategia de compensación justa que cubra las necesidades básicas de las personas.

El quinto elemento es la medición. Mauricio Blanco destacó que “es necesario que la industria evalúe su estrategia global de sostenibilidad. Comprometerse y cuantificar el seguimiento del progreso de los objetivos ESG: gases de efecto invernadero, agua, materiales, condiciones laborales y otros. Informar públicamente y avanzar hacia la automatización de la medición, mejorando las estructuras de datos y esfuerzos de transformación digital”.

El sexto elemento es la innovación y la circularidad. La industria debe desarrollar estrategias de economía circular y planes de acción. Invertir en soluciones y modelos de negocio innovadores que incluyan infraestructura, el diseño y plataformas.

Finalmente, está comprometer a los consumidores. Ofrecerles opciones para que se involucren en el viaje de la sostenibilidad y se conviertan en parte de la solución. Impulsar la transparencia de los esfuerzos de sostenibilidad, proporcionando datos y trazabilidad a los consumidores, utilizando un etiquetado eficaz de los productos. Educar a los consumidores sobre las inversiones de la marca en iniciativas de sostenibilidad y compromisos generales en materia de ESG.

Mauricio Blanco concluyó que “nunca ha habido un mejor momento para que la industria de la moda impulse tanto la sostenibilidad como la rentabilidad. Esta es una guía para comenzar a avanzar”.

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