Retos y Oportunidades del Cultivo del Algodón en México

En México se produce el 80% del algodón que requiere la industria textil, pero es necesario importar 1 millón de pacas para cubrir la totalidad de la demanda.

El Ing. Reblo Raúl Treviño Cisneros, presidente nacional del Comité Nacional Sistema Producto Algodón explica la situación actual del cultivo del algodón en México, la problemática que enfrentan los agricultores, la escasez de semillas, la falta de apoyo de las autoridades mexicanas para este sector, y nos comparte información interesante sobre la vigencia de las semillas, el uso de glifosato y el impacto ambiental por el uso de insecticidas y herbicidas.

Textiles Panamericanos: ¿Cuál es la situación actual del cultivo de algodón en México?

Ing. Reblo Raúl Treviño Cisneros: El cultivo ha ido decreciendo en cantidad de superficie sembrada a nivel nacional debido a la falta de disponibilidad de semilla de última generación tanto en el tema de germoplasma como de tecnología. Nuestras semillas provienen de Estados Unidos principalmente y se utilizan para sembrar; primero se hace investigación y se siembran en la parte sur de Estados Unidos, luego las empresas las validan en nuestro país para ver cuáles se adaptan y se acondicionan al campo mexicano; lo anterior dado que nuestro país y E.U. solo los divide un río en una sección y una cerca perimetral en el resto del territorio nacional. Con semillas que son de investigación de otro país y siembran en el nuestro, siempre se ha hecho así y se obtienen excelentes resultados, sin embargo, en los dos últimos años las autoridades de la SEMARNAT y la SENASICA no autorizan la validación de los materiales de nueva generación por lo que las semillas que estamos sembrando al día de hoy ya tienen en el mercado 6 u 8 años y eso ha provocado que perdamos competitividad con nuestros vecinos puesto que ellos están sembrando semillas que tienen uno o dos años que salieron al mercado con mejores características. Ante esta situación, algunos de nuestros agricultores han decidido sembrar menos superficie y tenemos una reducción de un 35% en comparación con lo que se sembró en 2018 que fueron 240 mil hectáreas aproximadamente.

T.P.: ¿A cuánto asciende la producción de algodón en México?

R.T.: México produce aproximadamente 1.500.000 pacas anuales y la industria textil demanda 2.000.000 de pacas por año, eso quiere decir que tenemos la capacidad de producir el 80% de lo que nuestro país demanda, lo cual se produce en un lapso de 6 meses. Sin embargo, tenemos que exportar 500.000 pacas en la parte noreste de México, en Baja California principalmente y San Luis Río Colorado en Sonora, debido a la situación geográfica entre México y E.U. y también por el periodo de tiempo en que se produce el algodón que, como ya mencioné, es de 6 meses. Entonces para cubrir el déficit de la demanda interna de algodón tenemos que importar un 1.000.000 de pacas para la industria textil, cantidad que básicamente importamos de Texas.

T.P.: ¿En qué porcentaje tendría que aumentarse el cultivo del algodón en México para abastecer el mercado local?

R.T.: México tiene el potencial y la capacidad para producir el algodón que demanda la industria textil mexicana, ya que actualmente como ya señalé, producimos el 80% de lo que requiere el país. Si incrementamos la superficie en 60.000 hectáreas más, si sembramos 300.000 hectáreas, en total vamos a producir 2.000.000 de pacas o más, que es lo que requiere la industria textil mexicana. Tenemos el potencial para producir eso y más, y para exportar al mundo entero, pues tenemos el suelo y los productores, pero nos falta el apoyo de las instituciones de gobierno para poder tener las semillas que requerimos y contar con las facilidades de nuestras autoridades para que los agricultores sean competitivos.

Hoy México tiene 50 tratados internacionales, estamos en una economía globalizada, sin embargo, hace falta el apoyo del gobierno y las autoridades.

T.P.: ¿Qué características tiene el algodón producido en México?

R.T.: El algodón que producimos en nuestro país es de muy buena calidad y tiene excelentes características porque tenemos el clima adecuado que requiere el algodón en los estados del noroeste y noreste de México donde es semi árido y seco con agua de riego que da una calidad de fibra excelente, además los agricultores estamos acostumbrados a sembrar el algodón y conocemos todas sus necesidades de nutrición y el cuidado de sus plagas para lograr una producción con éxito. La desventaja que tenemos actualmente es que las semillas que hace 6 u 8 años eran lo mejor que existía, hoy en día en el mercado internacional hay mejores semillas con características de germoplasma y tecnologías y herramientas para cuidarlas de las plagas y malezas, desgraciadamente no contamos con esas semillas por la ideología de las personas que están en la administración pública que argumentan que ya contamos con semillas suficientes. Esa es la problemática por la que estamos dejando de ser competitivos al estar usando semillas que tienen diferentes características que se usan en la actualidad en E.U.

En todos los cultivos de algodón, maíz, trigo, etc. es normal que los genetistas estén descubriendo y obteniendo germoplasmas con mejores características y nosotros nos estamos quedando estancados con tecnologías de hace 8 años.

T.P.: ¿Cuál es la situación de la investigación en México para la producción de nuevas semillas?

R.T.: Todas las semillas que se están sembrando en nuestro país en el cultivo algodonero se importan de E.U., no se siembra ninguna semilla producida por nuestros investigadores, ya que desde hace muchos años se dejó de hacer investigación y se dejaron de producir semillas, no solo de algodón también de maíz y sorgo. Los campos experimentales están abandonados; toda la semilla se importa y el problema que tenemos es que nuestras autoridades están negadas a otorgar los permisos para comenzar a validar las semillas que requieren un proceso de dos o tres años y autorizar su siembra en forma comercial.

T.P.: ¿Casi el cien por ciento del algodón que se siembra en México es genéticamente modificado y las semillas de algodón tienen cierta vigencia, después de la cual deben renovarse, qué nos puede decir al respecto?

R.T.: Todas las semillas, sin excepción, van perdiendo con el paso de los años sus características y se van degradando, por eso los investigadores constantemente las están estudiando para crear semillas de algodón, maíz, trigo y soya, solo por mencionar algunos. Se busca que tengan mejores características, que produzcan granos y fibras de mejor calidad, de mayor resistencia, con menos daño al ambiente, ese trabajo que realizan los genetistas con las semillas tarda cuatro, cinco o hasta diez años para poder sacar al mercado un tipo nuevo de semilla. Con el paso de los años, máximo cinco o siete años, las semillas van perdiendo sus características por que se van cruzando con el polen que el viento mueve, entonces históricamente de cuatro a cinco o máximo 8 años, las semillas salen del mercado y vienen una o dos semillas nuevas a sustituirlas, y el algodón no es la excepción. Por esta situación tenemos que estar cambiando constantemente las semillas, sin embargo, actualmente no tenemos esa posibilidad porque como comenté no hay investigación en nuestro país y la investigación que se hace en otros países, en E.U. específicamente, nos lleva muchos años de ventaja y empezar a hacer investigación en nuestro país requiere muchos recursos económicos, que hoy no se tienen y por otra parte, no contamos con la autorización para poder seguir sembrando las semillas que vienen del extranjero y así seguir con nuestro cultivo adelante, abastecer la demanda de la industria nacional y exportar. Si el gobierno está interesado en que sembremos semillas nacionales necesita destinar los recursos suficientes para que los investigadores se pongan a trabajar y en el transcurso 10 a 15 años podamos tener semillas echas por nosotros aquí en México y de esta forma ser autosuficientes.

T.P.: ¿El uso de herbicidas para el cuidado de los cultivos de algodón tiene un impacto ambiental ¿qué se está haciendo para mitigar el daño al medio ambiente?

R.T.: La presencia de maleza es uno de los factores más importantes que limitan la productividad del algodón hasta en un 50%. Anteriormente, el control de insectos requería alrededor de 10 aplicaciones de insecticidas/ha, unos 0.53 kg de ingrediente activo (i.a.) (Nava-Camberos et al., 2019). Con la adopción de algodón genéticamente modificado (GM) las aplicaciones de insecticidas se han reducido a un promedio de 4 aplicaciones, unos 0.18kg de i.a. /ha (Nava-Camberos et al., 2019)

El glifosato es un herbicida ampliamente utilizado en todo el mundo para el control de un amplio espectro de maleza en diversos cultivos que no son GM, que además cuenta con un registro vigente en México y, por lo tanto, está autorizado para su uso en algodón y muchos otros cultivos anuales y perennes como maíz, rogo, soya, cítricos, caña de azúcar, entre muchos otros. Cabe señalar que el empleo de cultivos Bt ha permitido una reducción significativa en el uso de insecticidas.

A partir de 1997 se han dejado de liberar al menos 667 millones de kilogramos de ingrediente activo al ambiente para la producción de algodón. Por lo tanto, el algodón biotecnológico representa una alternativa más sustentable que el algodón convencional.

El ahorro en fitosanitarios para el control de malezas y enfermedades paso de 10 a 4 aplicaciones. Derivado del ahorro en aplicación de fitosanitarios, el ahorro en uso de combustible para los tractores se estima en 49.69 l/ha (Luján-Aguirre et al., 2020)

Antes de que existieran organismos genéticamente modificados (antes de 1995) ya se contaba con herbicidas selectivos para malezas de hoja delgada, hoja lanceolada y herbicidas selectivos para malezas de hoja ancha, entonces se tenían que hacer dos aplicaciones mínimo con un herbicida selectivo para hojas lanceoladas y dos aplicaciones mínimo para hojas anchas, un total de 4 aplicaciones en un ciclo o más. Estos herbicidas selectivos son más caros y actualmente tenemos materiales que con dos aplicaciones de glifosato los mantenemos limpios, ya que les aplicamos un herbicida de amplio espectro que regula o controla malezas de hoja ancha y hoja angosta con un costo menor, además de que actualmente el glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo y no tenemos los fundamentos para decir que ocasiona daños al medio ambiente y a la población humana como lo han publicado nuestras autoridades. El glifosato se utiliza en la mayor parte de los países del mundo, es el principal herbicida para producir alimentos fibras, pero si la decisión de las autoridades es que no lo utilicemos ni usemos semillas genéticamente modificadas, en pocos años se estará utilizando una cantidad extremadamente grande de otros herbicidas, lo que va a resultar más contaminante. Por otro lado, al tener que controlar los gusanos belloteros con insecticida vamos a liberar una cantidad extraordinaria de insecticidas al ambiente y eso contaminaría más que como lo hacemos hoy en día con los materiales BT que tienen un bacillus thuringiensis para el control natural de los gusanos belloteros.

T.P.: ¿Es algodón orgánico una opción para el cultivo del algodón en México?

R.T.: Hoy en día, no existen variedades de algodón convencional que permitan alcanzar la productividad y calidad que ofrecen las variedades de algodón GM y que son demandadas por el mercado nacional y global de fibra. Antes de la introducción del algodón GM en México, la producción de esta fibra implicaba altos costos ambientales, económicos y sanitarios. Tal es el caso que a principios de la década de 1990 la producción de algodón disminuyo drásticamente debido al ataque de plagas, a la resistencia de insectos, a insecticidas químicos y al incremento de los costos de producción. Actualmente, la demanda de semillas por parte de los productores de algodón está centrada en su totalidad en semillas GM.

En cuanto al algodón orgánico, para empezar no tenemos germoplasmas convencionales para tratar de establecer una producción de este tipo, no tenemos las semillas y la cultura para producir sin ningún químico, nutriente, insecticida y herbicida, En segunda instancia, no hay un mercado que pague y demande esa fibra, no hay un punto de equilibrio entre el dinero que se tiene que invertir para producir en esas condiciones y, en cuanto al costo de la fibra, no hay una demanda ni un público que pueda pagarlo.

T.P.: ¿De qué manera la pandemia ha afectado el cultivo del algodón en el país?

R.T.: La pandemia en México inició a mediados de marzo del 2020 cuando se comenzaron a colapsar todas las economías en general y en este panorama cerró al cien por ciento la industria textil; después reiniciaron algunos sectores indispensables como los dedicados a elaborar toallas, sabanas, hilos y cubrebocas que demandan los hospitales. Afortunadamente nuestro país tiene tratados internacionales en donde hay compromisos con empresas en Estados Unidos principalmente, que empezaron a demandar materiales y productos como hilos o productos terminados para la industria hospitalaria y se comenzó a reactivar la producción de hilo y de prendas de algodón, lo que echó a volar otra vez la economía, sin embargo, sí hubo un receso de algunos meses pero para finales del año ya se estaba trabajando casi al cien por ciento y se recuperó la demanda de algodón tanto nacional como internacional, porque lo contempla el tratado del TLC.

Nos vimos afectados por la pandemia pero afortunadamente esa recesión no duró todo el año como en otras empresas o giros. Hoy en día nuestra industria demanda suficiente algodón, pero los productores tenemos la limitante de la disponibilidad de semillas necesarias para cumplir esos compromisos con la industria textil.

T.P.: ¿Qué acciones específicas contempla el programa Del Campo al Aparador para beneficio del cultivo del algodón en México?

R.T.: Tenemos años trabajando en este programa para complementar la cadena completa desde los agricultores, los despepites, el transporte, la industria del hilado, la industria textil y el retail. Por primera vez en la historia de nuestro país nos hemos concentrado y unido todos los actores de la cadena para trabajar juntos y ser más fuertes como un equipo. Estamos presentando y haciendo ver a nuestro gobierno la situación y las debilidades que tenemos en cada uno de esos eslabones para poder ser más productivos, más fuertes, más eficientes y así contribuir con la deteriorada economía de nuestro país por la pandemia y otras cuestiones.

T.P.: ¿De qué manera la cadena de suministro textil se verá beneficiada con las acciones del programa Del Campo al Aparador?

R.T.: Teniendo solucionados los problemas de la semilla, la falta de disponibilidad de las autoridades y la ilegalidad en la importación de prendas, y al resolver la problemática en el proceso de la cadena de valor, que es el fin del programa Del Campo al Aparador, vamos a generar más empleos en el campo y se evitará que la gente emigre a otros países en busca de mejores condiciones de vida. En el área de los despepites habrá más empleos y al tener más producción también tendremos más empleo en el transporte y en la industria textil en general donde se produce el hilo y la prenda. En este sector, el 70% de los empleos formales son ocupados por mujeres y entonces se podrá crear bienestar para las familias económicamente hablando. Por otra parte, al tener más empleos formales se puede tener mayor recaudación de impuestos.

Recordemos que el consumo de prendas representa una derrama económica extraordinaria y que el cultivo de algodón a nivel internacional es uno de los sectores que genera más divisas y derrama economía en todo su proceso, y es uno de los que más empleos genera.

Algodón en México

• La producción de algodón mexicano en el ciclo 2021 asciende a 164 mil hectáreas.
• La industria textil se abastece en un 50% de la producción nacional de algodón.
• México exporta anualmente 1.00.000 de pacas de algodón principalmente de Estados Unidos con un porcentaje de participación de 99.3%, después le sigue El Salvador con un 0.4%, India con un 0.1% y otros.
• Los principales estados productores de algodón de la República Mexicana son: Baja California, Chihuahua, Sonora (zona norte), Tamaulipas, la Comarca Lagunera (Coahuila y Durango).
• La producción de algodón genera un gran número de empleos directos e indirectos; esto representa más de 6.280.416 jornales al año, distribuidos en 70.9% en campo,
9.8% en fletes y 19.3% en despepite.
• Como parte del valor del cultivo del algodón, la industria textil y su cadena de suministro
generan 1,24 millones de empleos directos.

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