Promueve Europa acuerdos con países desairados por EU

BRUSELAS.- La Unión Europea está desafiando tendencias proteccionistas y va en pos de su agenda más ambiciosa de acuerdos de libre comercio en años.
Altos funcionarios de la UE esbozaron este jueves tratados de libre comercio que buscan negociar con Australia y Nueva Zelanda, esquivando la espinosa cuestión de protecciones a la inversión para agilizar las pláticas.

"El mundo necesita líderes en comercio", afirmó Cecilia Malmström, comisaria de Comercio de la Comisión Europea. "La UE está a la vanguardia".

El cambio sutil, pero significativo, en el enfoque de la UE también incluye propuestas para reemplazar tribunales polémicos con una corte internacional para resolver disputas de inversión transfronterizas y supervisar las inversiones extranjeras en Europa.

La ofensiva comercial de Bruselas -una táctica para reafirmar la prominencia económica global de Europa que enfrenta retos internos y externos- marca un giro radical.

Apenas el año pasado, el bloque enfrentaba amenazas severas: la decisión de Gran Bretaña de salir de la Unión Europea, la elección del Presidente Donald Trump con una plataforma económica proteccionista y un apoyo creciente al interior de Europa a partidos políticos nacionalistas.

Hoy el retraimiento de Estados Unidos en libre comercio contribuye a los esfuerzos comerciales de la Unión Europea. Trump abandonó el Acuerdo Transpacífico de 12 países en su primer día en el cargo y amenazó con sacar a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Canadá y México, optando finalmente por renegociar el pacto.

"Creímos que no haríamos nada" respecto a los acuerdos comerciales al inicio del periodo de cinco años del presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, en el 2014, reveló su jefe de gabinete, Martin Selmayr. "Todo esto ha cambiado a causa de Trump, a causa del Brexit".

Aliados estadounidenses de mucho tiempo, desde México hasta Japón, se apresuraron para forjar vínculos económicos más fuertes con la Unión Europea a fin de contrarrestar las políticas de "Estados Unidos Primero" de Trump.

En febrero, México y la Unión Europea acordaron acelerar pláticas para extender un acuerdo comercial existente. En una declaración conjunta, citaron "el aumento preocupante del proteccionismo". Tokio y Bruselas llegaron a un acuerdo político en julio para recortar casi todos los aranceles bilaterales.

Australia y Nueva Zelanda, golpeados por el colapso del Acuerdo Transpacífico, pidieron a Bruselas pactos comerciales antes de que Reino Unido salga de la Unión Europea en el 2019. Bruselas ahora está cerca de implementar comercio libre de aranceles con Singapur y Vietnam, y la UE está tratando de alcanzar un trato con el bloque comercial más grande de Sudamérica, el Mercosur.

"Australia comparte el compromiso de la Unión Europea con los mercados abiertos", declaró Steven Ciobo, ministro australiano de Comercio, Turismo e Inversión, abogando por un "acuerdo exhaustivo".

Las ambiciones de libre comercio de la Unión Europea recibieron un impulso de un fallo del más alto tribunal del bloque, en mayo. Los jueces señalaron que la Unión Europea puede promulgar sus propios tratos comerciales, sin la aprobación del conjunto de casi 40 parlamentos nacionales y regionales del bloque, si los acuerdos no incluyen cláusulas sobre inversiones de cartera y mecanismos de protección a la inversión.

Todos los acuerdos negociados por la Comisión necesitarían ser adoptados tanto por el Parlamento Europeo como por los líderes gubernamentales de la Unión Europea.

La nueva estrategia de Bruselas da prioridad a la transparencia y la rapidez, reflejando el deseo de la Unión Europea de superar burbujas de resistencia europea a los acuerdos de libre comercio, evitar negociaciones que se prolonguen años y eludir impugnaciones de ratificación que atrasen o acaben con sus tratos.

Se contempla que las negociaciones con Australia y Nueva Zelanda planteen la primera prueba de las ambiciones europeas de cerrar rápidamente nuevos acuerdos comerciales al omitir pactos de inversión controversiales. El elemento de inversión del trato pendiente entre la Unión Europea y Canadá, conocido como CETA, estuvo a punto de descarrilarlo.

En respuesta a las críticas de que los arbitrajes de disputas de inversión ignoran la soberanía y permiten que las corporaciones multinacionales dicten políticas nacionales, la Comisión está pidiendo a Gobiernos de la Unión Europea un mandato para negociar una corte de inversión multilateral con sus socios comerciales. La propuesta reemplazaría un sistema existente de tribunales ad hoc incluidos en más de 3 mil 200 tratados comerciales con un órgano permanente, establecería un proceso de apelaciones y ratificaría el poder regulatorio de los países.

La resistencia a la agenda de libre comercio sigue siendo fuerte en algunas partes. Los miembros del Partido Verde en el Parlamento Europeo se han opuesto a un potencial tratado comercial Unión Europea-Japón por temor a que pudiera ingresar a Europa alimento contaminado por el desastre nuclear de Fukushima.

Países de la Unión Europea, como Bélgica y Polonia, han impugnado elementos del CETA.

Los intereses en competencia al interior de la industria son otro obstáculo. Durante 20 años, la Unión Europea ha tratado de llegar a un acuerdo comercial con Mercosur, que incluye a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El año pasado, la Unión Europea cedió ante un intenso cabildeo interno contra la apertura de los mercados europeos a más importaciones de carne de res y etanol de América Latina, descarrilando temporalmente las pláticas.

Las negociaciones con Mercosur se reanudaron este año y continuarán este mes. Se espera que la Unión Europea ofrezca propuestas nuevas para cerrar un trato para finales de año.

Los dos bloques no han logrado llegar a un acuerdo en rondas de negociación anteriores, pero el trato de la Unión Europea con Japón apunta a una disposición a superar divisiones profundas, indicó Aloysio Nunes Ferreira, ministro del Exterior brasileño, el mes pasado en Bruselas.

El pacto UE-Japón requirió superar la resistencia de fabricantes automotrices europeos a abrir los mercados de la Unión Europea a los productores nipones. A cambio, Japón aceptó levantar las restricciones sobre las importaciones agrícolas de la UE, cediendo inusualmente en sus políticas agrícolas proteccionistas.

Los diplomáticos reconocen que la Unión Europea, a menudo problemática, no reemplaza el papel de Estados Unidos como un faro global de libre comercio. No obstante, los funcionarios comerciales ven una oportunidad de reclamar el manto de liderazgo.

"No sé si la UE puede compensarlo", externó Ferreira. "Pero es importante crear esta atracción de poder económico y político, en favor de la multilateralidad".
Edición del artículo original

Ofensiva comercial

La Unión Europea busca reducir aranceles e impulsar el comercio con algunos de sus principales socios comerciales, aprovechando el vacío de liderazgo ante las políticas proteccionistas de EU.

 

Socio comercial Inicio de negociaciones Valor del comercio bilateral (miles de millones de euros) % del comercio total de la UE
Japón 2013 €125 3.6%
Mercosur 2000 85 2.5
México 2016 54 1.6
Singapur 2010 51 1.5
Australia Pendinete 46 1.3
Vietnam 2012 42 1.2
Nueva Zelanda Pendiente 8 0.2

The Wall Street Journal.
Fuentes: Comisión Europea, Eurostat

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