Piel de nopal revoluciona industria de la moda

Dos emprendedores mexicanos procesaron nopal, una de las materias primas más sustentables del planeta, pues no requiere riego, fertilizantes ni cuidado especial, y obtuvieron un producto con características muy similares a la piel animal que está revolucionando la industria de la moda y el textil a nivel internacional.

La piel vegana de nopal, creada por Adrián López Velarde y Marte Cázarez, en la empresa Desserto, ha tenido resultados vertiginosos y halagadores, pues en octubre pasado comenzaron la producción industrial y desde entonces han obtenido dos importantes reconocimientos internacionales, uno en el séptimo premio Internacional Green Product Award 2020 en Munich, Alemania, entre mil 463 productos, materiales y conceptos sustentables de 52 países, y en mayo lograron el galardón a la sustentabilidad en la Monte-Carlo Fashion Week 2020.

Sin huella de carbono

En entrevista con La Jornada, Adrián recuerda que ambos trabajaban en la industria textil y automotriz. Al coincidir en un emprendimiento, notaron que ambas actividades tenían en común la generación de desperdicios por uso de cuero, pieles sintéticas y textiles vírgenes, que dejan una huella de carbono muy alta en la producción.

También sabíamos que en esas industrias había un enorme interés por alternativas para prácticas sustentables, pero nos dimos cuenta de que la razón por la cual no se incorporaban los materiales sustentables se debía a que son muy escasos o se fabricaban en lugares lejanos. En México no existía esa oferta porque se producían muy poco, eran muy caros y no cumplían características de las normas de calidad de las industrias de la moda y automotriz.

La especie opuntia ficus era la mejor entre los casi 700 tipos de cactáceas en México, pues es nopal de espinas cortas, suaves y de biomasa muy alta, que aguanta temperaturas extremas, crece muy rápido y permite cosechas abundantes.

Rastrearon las nopaleras de la región colindante entre Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí y Jalisco que concentran la mayor abundancia mundial silvestre de la especie. Adquirieron un rancho en Zacatecas, donde comenzaron la producción, que incluye limpiar las pencas, triturarlas, secarlas al sol –lo que evita consumir electricidad– y refinarlas para obtener las fibras y proteínas del nopal.

Además, todas las fibras que no son útiles para la piel vegana se venden para consumo humano o animal. No hay desperdicio. La materia prima que nos es útil para el proceso industrial se lleva a la Ciudad de México, se hace formulación con aditivos libres de químicos tóxicos y se personaliza imitando al cuero animal en texturas y colores, ofreciendo al final una larga vida de uso, asegura.

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