Incrementando juntos la competitividad en América del Norte

En este momento acudimos acompañados, fuertes y firmes para defender una América del Norte -nunca más próspera y competitiva- y nos comprometemos a fortalecer nuestra alianza hacia el futuro.

La piedra angular de nuestra asociación es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), motor del crecimiento económico y la creación de empleos en Canadá, Estados Unidos y México. El sector privado depende de este acuerdo, base sólida para brindar certeza al intercambio comercial y permite construir la región más competitiva y con la economía más vibrante en todo el mundo.

Tenemos la oportunidad histórica de modernizar el TLCAN y para redoblar nuestro compromiso con un futuro compartido, presentamos la Alianza Económica de América del Norte, plataforma para que las tres organizaciones del sector privado tengamos una sola voz frente a los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá para promover las estrategias más efectivas para incrementar la competitividad regional.

A través de nuestra amplia red de contactos, el objetivo es recordar a nuestros líderes lo que está en riesgo y apoyarlos a tomar las decisiones que más convengan a nuestras economías y ciudadanos. La prioridad es que juntos nos involucremos de manera activa en el debate sobre el futuro del TLCAN.

Nuestro objetivo es proteger los millones de empleos y recursos vinculados al tratado e impulsar el crecimiento y la competitividad a lo largo del hemisferio. Para esto, llamamos a nuestros líderes a adherirse a cinco principios rectores.

· Cualquier esfuerzo por actualizar el TLCAN debe evitar socavar las bases que ya existen. Para ser más claros: "no hacer daño". No debemos interrumpir el flujo de 1.3 billones de dólares en mercancías que anualmente cruzan nuestras fronteras.

· El tratado debe mantenerse trilateral. En más de 20 años, los empresarios utilizaron este marco trilateral como base para la cooperación. Generar reglas diferidas impactaría en la competitividad regional de manera negativa, porque incrementaría los costos del intercambio comercial y distorsionaría los canales comerciales y los trabajos que dependen de ellos.

· Nuestros líderes deben entender que la modernización significa actualización del TLCAN conservando los beneficios que ya brinda.

· Debemos darnos prisa. Los negocios prosperan cuando el futuro es claro y no se perciben riesgos: prolongar la incertidumbre sobre el futuro del intercambio comercial en América del Norte solo afectaría el crecimiento económico de los tres países.

· Es indispensable que los gobiernos continúen consultando al sector privado durante la negociación. Nuestras contribuciones harán que el proceso sea más predecible y facilitarán la construcción de una amplia base de apoyo hacia el tratado en la región.

Tenemos que mantener la mira en nuestras metas: crecimiento económico y creación de empleo en América del Norte. Por otro lado, debemos entender que el déficit es un indicador equivocado para medir el éxito o fracaso de un acuerdo comercial. La atracción de inversiones y el crecimiento económico podrían incrementar el déficit, ¿No querríamos que ocurriera?

Los millones de miembros que representamos hemos promovido el debate sobre el TLCAN con estos ideales. La modernización del tratado impulsará el crecimiento del empleo y la prosperidad de nuestros países. Nos entusiasman las declaraciones que emitieron secretarios y ministros de los tres países sobre el futuro del TLCAN y la competitividad del hemisferio.

Pero no damos nada por sentado. Por eso, esta semana el CCE, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos y la Cámara de Comercio Canadiense sostuvieron un foro en un esfuerzo por impulsar y defender la integración de América del Norte.

El futuro de nuestras economías está unido y, juntos, nos comprometemos a proteger nuestros intereses comunes. Seremos apoyo para nuestros gobiernos en la modernización del TLCAN. Desde el sector privado resaltaremos la prioridad de elevar la competitividad, no sólo a través de la negociación del TLCAN, sino también en temas que se extiendan más allá de acuerdos comerciales.

Juntos buscamos fortalecer las bases de nuestra relación hacia el futuro.

 
 
Juan Pablo Castañón, Presidente, Consejo Coordinador Empresarial

Thomas J. Donohue, Presidente y CEO, Cámara de Comercio de Estados Unidos

Perrin Beatty, Presidente y CEO, Cámara de Comercio Canadiense
 

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