Impulsa gas barato construcción de plantas de energía

Un exceso de gas proveniente de los yacimientos de petróleo shale en Estados Unidos está impulsando un auge en la construcción de plantas de energía en varios estados del noreste del país, pese a una feroz competencia que ha provocado el desplome de los precios de la electricidad al mayoreo.

La clave para los productores de electricidad es la ubicación, de preferencia cerca de gas natural barato. Al construir en esa región, las firmas pueden tener acceso a suministros cercanos de combustible y echar mano de líneas de transmisión para llevar megawatts al mercado.

En Pennsylvania y Ohio, que descansan sobre la prolífica formación Marcellus Shale, compañías como Invenergy LLC y Calpine Corp. construyen centrales eléctricas a base de gas capaces de generar una producción combinada de 8.6 gigawatts que se anticipa que inicien operaciones entre ahora y el 2020, de acuerdo con datos federales. Eso es suficiente para llevar energía a 8.6 millones de hogares y quemar aproximadamente 1.5 mil millones de pies cúbicos de gas al día a plena capacidad, el equivalente aproximado al flujo diario a través de un gasoducto importante.

La expansión llega al tiempo que los perforadores de petróleo shale estadounidenses continúan produciendo tanto gas que el precio del combustible se ha desplomado, de precios que alcanzaron más de 13 dólares por millón de unidades térmicas británicas (BTU) en el 2008, a menos de 3 dólares por BTUs actualmente.

La energía es destinada a PJM Interconnection LLC, una red de suministro eléctrico que brinda servicio parcial o total a 13 estados, que incluyen a Illinois, Michigan y Nueva Jersey así como Ohio y Pennsylvania. La competencia entre productores de electricidad al mayoreo se ha vuelto tan feroz que un megawatt-hora se cotizó en 29.23 dólares el año pasado, el nivel más bajo desde 1999, cuando el monitor de mercado independiente comenzó a dar seguimiento a los precios.

Aunque la demanda de electricidad se mantiene estancada en general, el cierre de viejas plantas a base de carbón por todo Estados Unidos ha dejado a algunas regiones con necesidad de nueva capacidad de generación. PJM es la primera en la lista. En los últimos tres años, casi 9.3 gigawatts de generación eléctrica a base de carbón han sido retirados de la red de PJM, mientras que en el mismo periodo se han añadido 8.7 gigawatts de capacidad a base de gas. Otros 12.5 gigawatts adicionales de generación con gas están siendo construidos y se anticipa que inicien operaciones de aquí al 2020.

Productores de electricidad como Caithness Energy LLC, con sede en Nueva York, dicen que las nuevas centrales tienen sentido -a pesar de la competencia intensificada- debido a que avances tecnológicos han hecho que las nuevas plantas de gas sean más eficientes.

Una planta que Caithness construye en el noreste de Pennsylvania con una inversión de alrededor de mil millones de dólares, será capaz de generar más de un gigawatt de electricidad. Se anticipa que inicie operaciones en mayo del 2018 y funcionará con gas surtido por Cabot Oil & Gas Corp., cuyas operaciones de perforación en la formación Marcellus se concentran en la misma zona.

"Podemos comprar el gas a un precio razonable debido a que los productores (de gas) evitan los costos de transporte en los que de otro modo incurrirían para llevarlo más lejos", dijo Ross Ain, vicepresidente ejecutivo de Caithness.

El abasto barato de gas proveniente de yacimientos de petróleo shale también fue un atractivo para Calpine, que anticipa arrancar el año próximo nuevas instalaciones en Pennsylvania capaces de generar más de 800 megawatts.

"Reconocemos que se anticipa que la abundancia de gas natural de petróleo shale en el país mantenga los precios bajos durante el futuro cercano", indicó la compañía en un comunicado. "Estamos bien posicionados para aprovechar esa tendencia".

Construir gasoductos que salen de lugares como Pennsylvania para transportar el combustible a otros mercados puede ser difícil y los productores de gas de la formación Marcellus dicen que las nuevas centrales eléctricas brindan otra válvula de escape para su producción.

Robert Flexon, director ejecutivo de Dynegy Inc., señaló que la compañía ha sumado más de 800 megawatts de nueva generación eléctrica a base de gas a su cartera durante los últimos años al modernizar instalaciones que alimentan a PJM y al mercado de Nueva Inglaterra.

Llamó a los nuevos recursos "los megawatts más baratos que se pueden encontrar", al decir que ha habido muchas ocasiones en fechas recientes en que su compañía ha podido comprar gas a menos de 1 dólar por millón de BTUs.

Plantas de energía nuclear y a base de carbón más antiguas han sido las principales perdedoras en la competencia entre productores de electricidad, lo que incluye la presión que ejerce la energía eólica. Aproximadamente tres cuartas partes de la capacidad de generación eléctrica retirada de la red de suministro de PJM desde el 2015 provino de unidades a base de carbón, de acuerdo con datos federales.

Algunas plantas más antiguas de gas natural también sienten la presión de centrales de gas de ciclo combinado más nuevas, que usan una turbina de gas y una de vapor en conjunto para producir más electricidad.

Además de los 8.6 gigawatts de electricidad generada con gas natural que ya se construyen en Pennsylvania y Ohio, compañías han propuesto 8.2 gigawatts adicionales en esos estados además de Virginia Occidental, de acuerdo con datos federales. Sin embargo, algunas compañías dicen que el mercado está ahora cerca de una sobreoferta y anticipan que el auge disminuya y parte de los proyectos para centrales planeadas se queden sin concretar.

Tenaska Inc., una compañía de energía privada con sede en Omaha, Nebraska, dijo que ha cambiado su enfoque a proyectos de energía renovable, principalmente energía eólica, después de participar en la expansión de plantas de gas natural. La firma comenzó a construir una planta a base de gas de 925 megawatts en Pennsylvania en el 2016 para aprovechar los suministros baratos de gas en la región y anticipa que la central, de más de 500 millones de dólares, comience a operar a fines del año próximo.

"Había muchos otros desarrolladores", dijo Brad Heisey, vicepresidente senior de desarrollo estratégico y adquisiciones en Tenaska. "Llega un momento en que no queda mucho cupo".

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