ENTREVISTA: «China ha tomado un lugar destacado en la preservación del libre comercio»

Por Josué Alfaro y Dang Qi

SAN JOSE, 16 mar (Xinhua) — China ha alcanzado un sitio preponderante en «la preservación del libre comercio» ante la incertidumbre generada por los cambios recientes en la política exterior estadounidense y las implicaciones del «Brexit» a nivel internacional, enfatizó a Xinhua la catedrática de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica (UCR), Patricia Rodríguez Holkemeyer.

«Para la reunión convocada por los cuatro países de la Alianza Pacífica (México, Colombia, Chile y Perú), más los países del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y los países invitados, se esperaba un avance en la integración comercial Asia Pacífico, la cual no rendiría los mismos frutos sin la presencia de China», expresó Rodríguez, refiriéndose al «Diálogo de Alto Nivel en Iniciativas de Integración en el Asia Pacífico» que concluyó el miércoles en la ciudad chilena de Viña del Mar.

Para la especialista, «Estados Unidos no estará ofreciendo ninguna alternativa viable para el desarrollo del comercio o para aumentar y mejorar la inversión en América Latina, al menos por el momento», lo que hace que China encuentre un mayor espacio de acción en la región de América Latina.

Según Rodríguez, el país asiático se perfila entonces como una opción natural frente a las políticas proteccionistas actuales que parecen tomar fuerza en otras potencias, las cuales se vislumbran como «una amenaza» para los sistemas del mercado convencionales.

Principalmente, esta visión toma una mayor relevancia si se analiza la reciente salida de Estados Unidos del TPP, y sus posibles implicaciones en la estructura de dicho acuerdo.

«Debido a las indecisiones sobre el futuro del libre comercio, en razón de la política exterior del presidente estadounidense, Donald Trump, y las implicaciones del Brexit; China ha tomado un lugar destacado en la preservación del libre comercio y de la globalización frente al proteccionismo», señaló la especialista.

«Desde las reuniones del G-20 en Hangzhou y la última reunión del Foro Económico Mundial en Davos, China se ha convertido en el único país que ofrece alternativas viables en esa línea, como la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y la iniciativa del restablecimiento de la Ruta de la Seda (conocido como el proyecto de ‘La Franja y la Ruta’)», detalló, en la misma línea.

Al respecto, la catedrática también destacó las posturas expuestas en el último «Informe sobre la Labor del Gobierno ante la Sesión de la Asamblea Nacional Popular de China», entre las que, según destacó, se pudo confirmar la voluntad de la nación asiática para «continuar con la apertura a la economía internacional» y beneficiar a los países en desarrollo.

«El informe sobre la labor del Gobierno presentado por el primer ministro, Li Keqiang, es un testimonio de la voluntad de China de luchar contra el proteccionismo y promover el comercio, la inversión y la integración económica regional y multilateral», destacó Rodríguez.

«China sabe de la importancia de mantener vivo el régimen internacional de comercio y es consciente de que, si las reglas del juego están claras y se cumplen, estas también benefician a los países en desarrollo», subrayó.

En esta línea, la experta reconoció que «América Latina podría beneficiarse de la voluntad de China, hoy más que nunca», principalmente si las naciones latinoamericanas adoptan el esquema del RCEP o si se incluye a la potencia asiática en el Acuerdo de Asociaci’on Transpacífico (TTP), abandonado por Estados Unidos recientemente.

Para Rodríguez Holkemeyer, estas son oportunidades que pueden anteponerse a desafíos alentados por «una visión errónea» que existe en América Latina sobre China, mediante la que se juzga a ese país «bajo los parámetros del colonialismo occidental».

Según la experta, el principal reto ahora será confrontar esa visión que coloca a China como «una amenaza» que busca colonizar a los países latinoamericanos, algo que podría ser impulsado por un Estados Unidos «temeroso de la influencia de China en América Latina» ante la inestabilidad de su política internacional.

«Las oportunidades de la integración con Asia Pacífico son muy importantes, especialmente luego de la salida de Estados Unidos del TPP y al darse, entonces, la oportunidad de incluir a China, a través del mismo acuerdo o mediante la adopción de un esquema como el RCEP por parte de América Latina», destacó Rodríguez.

«No se debe juzgar a China bajo los parámetros del colonialismo occidental. La falta de conocimiento en América Latina sobre China no nos permite ver que en ese país todavía está viva la milenaria filosofía confuciana, según la que una nación no puede desarrollarse si no se desarrollan sus vecinos», agregó.

Para la catedrática, siguiendo este tipo de visiones, América Latina «debe integrarse cada vez más con los mercados asiáticos», puesto que visualiza «una actitud muy positiva» de su parte para impulsar las relaciones bilaterales.

«China tiene que resolver el problema de la sobrecapacidad,» destacó Rodríguez. «En ese contexto, América Latina debe aprovechar que China tiene el capital necesario para la creación de la infraestructura vial, marítima y de comunicaciones, de forma que se realice el comercio internacional de una manera óptima».

Por último, la experta también señaló que la vía más factible para lograr ese proceso de integración podría ser el involucramiento latinoamericano en el RCEP y en el proyecto de «La Franja y la Ruta», puesto que, desde su punto de vista, sería la mejor manera de captar a la mayor cantidad de países posible.

Según Rodríguez Holkemeyer, aún muchos países de la región no se encuentran adscritos al Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y sus procesos paralelos, como el Area de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP), por lo que otro tipo de acercamientos deberían ser los más propicios para apuntalar los esfuerzos.

«La FTAAP es un proceso paralelo a APEC y muchos países latinoamericanos no son miembros de ese foro», reiteró Rodríguez.

«Pienso que es más fácil conformar un acuerdo alrededor del RCEP que está más avanzado y es más adecuado a los intereses de los países en desarrollo», agregó la catedrática.

Para Rodríguez, el máximo interés para Latinoamérica debería ser ahora unirse a la iniciativa de «La Franja y la Ruta», puesto que representaría un importante impulso en su competitividad, junto con los países de BRICS, de Asia Central, de África y de Europa que ya son parte del proyecto.

Además, la experta indicó que el RCEP podría ser el complemento perfecto para el proyecto de «La Franja y la Ruta», puesto que establece «las reglas del juego» comercial, de las que dependería el mercado latinoamericano en el futuro.

«América Latina debe decidir ahora si va a ser parte activa de esta nueva concepción de la cooperación internacional o si ha de quedarse atrás, frente al 70 por ciento de la población mundial», subrayó la especialista.

«China busca un cambio de paradigma centrado en la cooperación y en el concepto de ganar-ganar, opuesto a la idea de que el comercio internacional es un asunto de suma cero», destacó además al respecto.

La catedrática Patricia Rodríguez Holkemeyer es máster en Administración Pública con énfasis en Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), así como en Administración de Negocios con énfasis en Negocios Internacionales de la Universidad de Costa Rica, en la que trabaja para la Escuela de Ciencias Políticas.

Fuente: Xinhua Español

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