Duda de alto voltaje

Hay que esperar a que la CFE precise la vigencia del acuerdo publicado el 17 de abril pasado para que los usuarios residenciales -confinados en sus casas por la pandemia del Covid-19- no se encuentren con la sorpresota de un brinco de tarifa.

Ese día, la SHCP, donde se determinan las tarifas residenciales, publicó un acuerdo en el que se especifica que desde el 30 de marzo y hasta 7 días naturales después de que se declare el fin de la emergencia sanitaria, los usuarios residenciales no tendrán un cambio de tarifa.

En condiciones normales, el mayor uso de la energía da lugar a que de la tarifa básica (y más barata) se pase a una más costosa, la tarifa Doméstica de Alto Consumo. La tarifa DAC implica para los hogares pagar precios reales, sin lo que la CFE llama subsidio gubernamental.

La medida de protección se justificó precisamente porque los usuarios residenciales permanecerían en resguardo domiciliario. Sin embargo, tras el fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia y la apertura de algunos sectores económicos, parte de estos usuarios deberán salir de sus domicilios.

Si bien el acuerdo establece que la vigencia concluye con el fin de la declaratoria de la emergencia sanitaria, lo cual no ha sucedido, quedan dudas sobre el impacto que esto tendrá en las finanzas de CFE, de Manuel Bartlett, por la entrada del verano y el mayor uso de equipos de aire acondicionado en regiones calurosas.

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