Circoolar transforma el plástico en ropa de trabajo

La salud y la sostenibilidad del planeta es una preocupación global y cada vez hay más empresas que adoptan medidas y aportan su granito de arena para evitar el deterioro del medio ambiente. Es el caso de Circoolar, una startup que con apenas dos años de existencia se abre hueco en el negocio textil, pero desde un planteamiento “ético, ecológico y circular”, especifica Luis Ribó, su cofundador. El emprendedor es consciente de que esta industria es una de las dos más contaminantes del mundo y es responsable del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según datos de Naciones Unidas.

En cifras

156.000 euros fue la facturación en 2020. El objetivo es superar ampliamente esa cifra en 2022 gracias, en parte, al apoyo de Sanitas.

30.000 uniformes de trabajo ecológicos han vendido hasta ahora a clientes como Isdin, la Cocina de los Hermanos Torres o Aguas de Barcelona.

240.000 euros invertirá Bupa, matriz de Sanitas, para ayudar a Circoolar a producir los uniformes de sus profesionales asistenciales. Solo en España Sanitas emplea más de 50.000 prendas de este tipo al año.

“Es un hecho que nuestro estilo de vida y la ropa que vestimos tiene un efecto dañino sobre el planeta”, advierte. Más datos. La producción de tejidos para fabricar nuestros vestidos es responsable del 20% de la contaminación de agua en el mundo; solo para hacer unos vaqueros de algodón se utilizan 10.000 litros de agua y casi 3.000 en una camiseta; el lavado de los materiales sintéticos imprescindibles para fabricar la ropa origina medio millón de toneladas de microfibras que se tragan los océanos, según la ONU.

La moda de usar y tirar (fast fashion) es responsable en parte de este desastre, que ha dado paso a una nueva tendencia: las prendas sostenibles. Lejos de ser un hábito pasajero, parece consolidarse y es visible tanto en el street style, en las calles, como en la ropa de trabajo.

Es en el diseño y la comercialización del textil corporativo donde Circoolar centra su actividad. “Es una necesidad imprescindible y actuamos desde ese planteamiento ético, ecológico y circular”, recalca Ribó, en cuatro líneas de negocio: “Ropa laboral e industrial, merchandising textil, reciclado fieltro y mascarillas”. Esta última obligada por las circunstancias del Covid ya que nacieron solo cuatro meses antes de la pandemia, en noviembre de 2019, “con el foco puesto en los uniformes para hostelería y restauración”.

Hasta hora han vendido más de 30.000 prendas corporativas

En su corta andadura, la startup que dirigen Ribó y su socia Celina Tamagnini, responsable de desarrollo de producto y negocio, ha recibido numerosos reconocimientos y premios, el último, el EcoDisruptive de Sanitas y la matriz de la aseguradora, Bupa, que les aporta una inyección de 200.000 libras (240.000 euros).

Esta ayuda y “un acuerdo que acabamos de cerrar para fabricar los uniformes de una empresa del sector de la alimentación nos permite afrontar el año con mucho optimismo en cuanto a cifra de negocio”, señala el portavoz de la empresa. La facturación de Circoolar fue de 156.000 euros en 2020 y de unos 105.000 en 2021 (pendiente del cierre de las cuentas anuales).

En opinión de Lina Guerrero, directora de talento, desarrollo y selección de Sanitas y Bupa Europa y Latinoamérica, “dos elementos han sido fundamentales en la propuesta de Circoolar: por un lado, la aplicabilidad y relevancia del proyecto. Pensamos que es accionable y que puede tener una amplia repercusión. Y por otro lado, el enfoque social que introduce en su proceso productivo”.

Circoolar “trabaja con talleres de inserción social y empoderamiento femenino; es otra de nuestras señas de identidad”, explica Ribó. La startup solo utiliza materiales ecofriendly como poliéster, reciclados de botellas PET (plástico) y algodón orgánico y reciclado.

Las prendas están diseñadas para que, una vez terminado su ciclo útil de vida, puedan ser recicladas, tener una segunda oportunidad y lograr residuo cero. En la confección de un uniforme –casaca y pantalón– se emplean 18 botellas de plástico de medio litro.

La cuantía del premio permitirá a Circoolar “producir uniformes éticos y sostenibles para los profesionales asistenciales en todos los países donde opera Bupa; solo en España Sanitas emplea 50.000 prendas de uniforme al año”, precisa Guerrero. La startup ampliará a seis personas su plantilla este año, clave para su asalto internacional con los países nórdicos, Alemania, Bélgica y Holanda como principal reto.

Estos son sus logros en un año

Menos plásticos. En su primer año de andadura, Circoolar ha conseguido evitar residuos de más de 10.000 botellas de plástico.

Huella de carbono. La startup ha reducido la emisión de gases de efecto invernadero en un 24% en 2020.

Ahorro. Gracias al uso de algodón orgánico, el ahorro de energía fue de un 62% y el de agua, del 91%.

Residuo cero. Todo ello ha logrado generar residuo textil casi cero, evitando el uso de más de dos millones de mascarillas desechables (futuro residuo).

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