Aduanas, un dolor de cabeza constante: Horacio Duarte

El trabajo en las aduanas, a cuya administración se incorporará personal militar, se centrará en 15 de estos recintos donde la corrupción e infiltración del crimen organizado es mayor, y que a la vez recaudan 90% de todos los ingresos aduanales del país, señaló Horacio Duarte Olivares, administrador general de Aduanas del SAT.

El funcionario reconoció en entrevista en Aristegui en vivo que el estado mexicano no tiene el control de muchas de las 49 aduanas del país, a pesar de que son columnas vertebrales de los ingresos tributarios y la seguridad nacional, por lo que se han constituido en un dolor de cabeza permanente para el gobierno federal.

En respuesta, el sábado 18 de julio el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció desde Manzanillo, Colima, que personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Marina (Semar) se hará cargo de la administración de las aduanas con la finalidad de combatir el contrabando, la corrupción y la evasión fiscal.

“Recordemos que una parte importante de los ingresos del país pasa por las aduanas, y el segundo objetivo es el ingreso de contrabando, armas y drogas, que es un tema sensible que tenemos que atender desde las aduanas”, señaló Duarte.

Agregó que el paso siguiente es encontrar los mecanismos para incorporar a los militares en el marco de la ley al manejo de las aduanas, con el propósito de garantizar tres cosas: el aumento de la recaudación fiscal, evitar el contrabando y el ingreso de elementos que atenten contra la seguridad nacional, como son drogas y armas.

Las opciones son hacer una modificación legal para ampliar las atribuciones de Sedena y Semar, que les permita participar en las aduanas, o bien que marinos o militares en retiro se incorporen individualmente como administradores, indicó el funcionario.

“(La intervención directa de las secretarías) Es un camino largo en términos jurídicos, que nos distraería en cuanto a la efectividad, pensamos que la solución más practica (…) es incorporar personal que ha estado en Sedena o Semar porque no se requiere de una modificación legal ni en el corto ni en el mediano plazo”, añadió Duarte, quien fue precedido en el cargo, ya en esta administración, por Ricardo Peralta y Ricardo Ahued.

Explicó que en el caso de los puertos tienen participación tres instancias de gobierno, por un lado hay una administradora portuaria (llamada Administración Portuaria Integral, API) que está sectorizada a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), una capitanía de puerto a cargo de las Semar y las aduanas, que dependen del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Señaló que el esfuerzo de López Obrador va en el sentido de colocar en el debate nacional y en la agenda del gobierno el combate de la corrupción e ir desmontando las redes de corrupción que los funcionarios del ámbito civil llegaran a tener, y en segundo lugar tener con el personal militar el reporte del día a día que permita arribar a una normalidad en las aduanas, pero en las que la autoridad civil tenga el control.

Indicó que la elección de Colima para hacer el anuncio responde a que en Manzanillo está la segunda aduana que más ingresos genera al Estado mexicano, pero es además un foco rojo, pues una de las drogas que se ha convertido en un grave problema procedente de Asia, el fentanilo, entra al país por ese puerto.

“Esta decisión del Presidente y el gabinete es señalar con mucha claridad que estaremos combatiendo este problema, que no vamos a ceder un solo centímetro al crimen organizado el control de las aduanas”, señaló el recién nombrado director de Aduanas.

El funcionario dijo desconocer la razón por la que el titular de la SCT Javier Jiménez Espriú no participó en la junta de gabinete en la que se decidió la entrada de los militares a la administración aduanera, pero añadió que la discusión en torno a los cambios que requieren estos recintos de fiscalización lleva meses en el interior del gobierno.

Las versiones de la supuesta renuncia de Jiménez Espriú se avivaron desde el anuncio del Presidente de la militarización de las aduanas debido a que en diciembre pasado, cuando el gobierno habló de poner a las fuerzas armadas al control de estos recintos, el titular de la SCT se opuso y dijo públicamente que López Obrador le había asegurado que los militares sólo harían funciones de vigilancia.

Plantilla se mantiene

Aseguró que se mantendrá en sus puestos a los 10 mil empleados que tienen las aduanas, pero que implementarán un mecanismo para que las acciones en las aduanas sean cuidadas y puntuales, para que garanticen la entrada de ingresos tributarios y eviten la entrada de armas y drogas.

“En un tema de seguridad nacional. Si hacemos esta combinación correcta entre personal civil y militar, se va a demostrar que se puede eliminar la corrupción con la colaboración de las fuerzas armadas”.

Duarte dijo que el control democrático de la sociedad sobre el conjunto de las instituciones mexicanas es lo que impedirá que los militares que entrarán a las aduanas sean también presas de la corrupción, y que en caso específico están considerando incluir un mecanismo de vigilancia o contraloría ciudadana que impida que un funcionario, provenga del medio militar o civil, sea tentado por la corrupción.

Y añadió que junto con la Secretaría de la Función Pública y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) preparan un mecanismo que haga posible un ejercicio permanente de transparencia, y que cada aduana incorpore el trabajo de la sociedad civil, agentes aduanales y cámaras empresariales relacionadas con las exportaciones e importaciones.

Uno de los aspectos que tendrán bajo la lupa es el patrimonio de los administradores de las aduanas para saber, con la ayuda dela UIF, si el patrimonio de un administrador corresponde con su sueldo o si, por el contrario, hay ingresos extraordinarios que no pueda demostrar.


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