El Acuerdo de Facilitación Comercial (AFC), primer pacto comercial alcanzado en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en toda su historia, entró en vigor ayer con la ratificación de más de dos tercios, es decir, 112 de los 164 países que integran el organismo.

“Es un momento histórico. Es la reforma comercial de mayor alcance que se ha realizado en este siglo, y envía un claro mensaje: al ratificar el acuerdo, los miembros de la OMC han mostrado su compromiso con el sistema multilateral del comercio”, dijo en rueda de prensa el director general del organismo, Roberto Azevêdo.

El Acuerdo de Facilitación Comercial (AFC), concluido en 2013,  establece decenas de medidas para facilitar el flujo de bienes en las aduanas; reducir la burocracia y con ello agilizar el flujo de bienes por las fronteras internacionales (aduanas), mediante prácticas como la de dar prioridad a los productos perecederos y el envío de productos antes de la imposición de aranceles.

Asimismo ayudará a los países miembros de la OMC a aceptar pagos electrónicos, a limitar los pagos por importaciones y exportaciones, y a equiparar los estándares comerciales.

Además establece medidas para la efectiva cooperación entre las aduanas de diferentes países, e implementa mecanismos de asistencia técnica para las naciones menos desarrolladas, dotados con fondos que ya pueden ser usados.

Con todo esto se multiplicarán los intercambios comerciales entre países, y disminuirán significativamente los costos de estas transacciones.

De acuerdo con la OMC, con la implementación plena del AFC, los países en desarrollo podrían incrementar el crecimiento de sus exportaciones en un 3.5  por ciento anual.

Asimismo, el pacto ayudará a los países en desarrollo a diversificar sus exportaciones e incrementar los productos que exportan en un 20  por ciento, mientras que las naciones menos desarrolladas podrían hacerlo en un 35  por ciento.

“El Acuerdo traerá más beneficios que todos los aranceles que hay en vigor ahora”, enfatizó Azevêdo, quien se congratuló de lo que llamó un “hito”, y dijo que esperaba que “inspirara para establecer y lograr otras metas en el futuro”.

Cuestionado sobre el mensaje que refirió que envía la ratificación del AFC, y es contrario al proteccionismo que hasta ahora ha planteado la administración Trump, Azevêdo se limitó a decir que EU fue uno de los primeros en ratificar el Acuerdo –bajo la Administración de Barack Obama–, y que se comprometió a fondo en implementarlo.
“Este acuerdo es para disminuir los costos del comercio, y hasta donde yo sé, todos los países están favor de eso, independientemente de su situación interna en cualquier momento particular. (…) Yo no he escuchado a nadie quejarse de una reducción de los costos de comerciar”, subrayó.

Dijo que EU estuvo involucrado en el proceso del acuerdo “y no veo razón alguna para que eso cambie en estos precisos momentos.

“No creo que estamos enfrentándonos a algo inmanejable”, enfatizó en relación a las inquietudes estadunidenses sobre desequilibrios comerciales. “Honestamente no sé qué política comercial resultará de ello”, agregó.

El AFC se logró en Bali, Indonesia, durante la reunión ministerial de 2013, momento en que se dijo que el acuerdo permitiría la creación de 21 millones de empleos y añadiría a la economía global 1 billón de dólares.
Según las estimaciones del Banco Mundial (BM), la implementación del AFC implicará una reducción de los costos transaccionales del comercio internacional de un 14.5  por ciento para los países en desarrollo, y de un 10 por ciento para los países desarrollados.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE),  estima que por cada punto porcentual en que se reduzcan los costos transaccionales globales, la renta mundial se incrementará en 40 mil millones de dólares.
Azevêdo aseguró ayer que en 2030, la implementación del AFC “podría permitir un crecimiento del 2.7 por ciento en las exportaciones globales anuales, y un aumento del 0.5  por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB) mundial”.

Hasta ayer por la mañana, de los 164 países que integran la OMC, 112 habían ratificado el AFC, y Azevêdo invitó a los 52 restantes a hacer lo mismo lo antes posible para que todos puedan beneficiarse del mismo.
“Ahora tenemos que traducir los beneficios en realidades”, puntualizó el director general de la OMC.

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